Cuando Olofi quiso hacer el mundo, bajó con Obbatalá (ese Obbatalá es el más viejo de todos, es Obbatalá-Oddúa). En el entusiasmo de la creación, Olofi hizo cosas maravillosas (como la ceiba, las nuebes, el arcoiris y el pájaro zun-zun), pero también tuvo fracasos y dejó otras por la mitad. A los hombres, por ejemplo, los dejó sin cabeza. Como es natural, andaban sin dirección y el mundo parecía una casa de locos. Molesto, Olofi le encargó a Oddúa que les hiciera cabezas. Éste las hizo, pero las dejó con un solo ojo. Tuvo que venir Ibá-Ibó para ponerles los ojos donde ahora están y darles boca, voz y palabra. Entonces, los hombres empezaron a ser como los conocemos y todo pareció bien. Hoy, sin embargo, amenazan desbaratar toda la creación de Olofi, y uno no sabe si echarle la culpa al padre de los orishas o a Oddúa, o si ponerse triste, o si echarse a reir.
Odudua es mas un personaje histórico que un Orisha; guerrero temible, invasor y vencedor de los igbos, fundador de la ciudad de Ifé y padre de las diversas naciones yorubas. Odudua se transforma en objeto de culto a partir de su muerte, centrándo su culto en el mito de los ancestros o culto de los antiguos. Hay autores que opinan que las personas que rinden culto a Odudua no entran en un auténtico trance, por lo cual difieren en el punto de vista de considerarlo dentro del culto de los Orichas, considerándolo básicamente dentro del culto a los ancestros místicos.
Existe una unión entre Obatalá y Odudua. Hay quien considera que Odudua era la esposa de Obbatalá (lo cual viene a contradecir el mito de que era Iemanjá la que ocupaba ese puesto). A raíz de ese tipo de creencias se llegó a la conclusión de la existencia de los dos principios eternos en la naturaleza: Obatalá – macho, Odudua – hembra, o lo que es lo mismo, Obatalá es el firmamento y Odudua la tierra. Estas mismas divinidades llevan los nombres de Lisa y Mawu, nombres dados a estos por los fon. Lisa representaría el principio masculino, el dia, el sol mientras que Mawu, representaría el principio femenino, la noche, la luna. Aunque eso si que lo debemos dejar claro, éste último es un concepto que identifica a ambos Orixás con Obatalá y Yemaya.
Odudua Primer Rey de Oyó, muerto mayor.
Representa los misterios y secretos de la muerte. Dueño de la soledad. Según algunas literaturas es andrógino. Odudua, Oddun y Orula son hermanos que siempre andan juntos formando una trinidad. Por Odudua se conoce a Olorun y se intuye a Olofin.
Su mujer se llama Odduaremú u Oñó – Oro, que se sincretiza en Santa Ana, la que cura a los moribundos y asiste a las parturientas.
También es considerado como un camino de Obatalá, puede ser el más viejo de todos, el que creó a los dieciséis Obatalá.
Puede ser un Obatalá macho que vive en Iroko y también el guía de todos los Obatalá y por eso los hijos de este tienen que recibirlo. Como creador y hacedor de la justicia, es visto como un elemento divino e impersonal.
Odudua Primer Rey de Oyó, muerto mayor.
Representa los misterios y secretos de la muerte. Dueño de la soledad. Según algunas literaturas es andrógino. Odudua, Oddun y Orula son hermanos que siempre andan juntos formando una trinidad. Por Odudua se conoce a Olorun y se intuye a Olofin.
Su mujer se llama Odduaremú u Oñó – Oro, que se sincretiza en Santa Ana, la que cura a los moribundos y asiste a las parturientas.
También es considerado como un camino de Obatalá, puede ser el más viejo de todos, el que creó a los dieciséis Obatalá.
Puede ser un Obatalá macho que vive en Iroko y también el guía de todos los Obatalá y por eso los hijos de este tienen que recibirlo. Como creador y hacedor de la justicia, es visto como un elemento divino e impersonal.
No es Orisha de santeros o sacerdotes menores, sino de Babalawos. Por considerarse un camino de Obatalá, no se recibe directamente en Ocha (algunas casa religiosas lo hacen) aunque si en Ifá.
En Arará se llama Oddúa Daa. En el Diloggún habla por Eyeunle (8-8) y el 16 Metadiloggún. Su día el jueves. Sus colores el rojo, blanco y negro.
ATRIBUTOS: Lleva dos bolas de marfil de elefante, un caballo blanco y dieciséis otas de río, loma o camino. Treinta y seis caracoles, pero no habla por ellos. Se le pone una mechita alimentada con aceite de almendras, que se enciende los jueves. Lleva espada o machete, caballo, globo terráqueo y dos muñecos iguales. Tiene uké o ukré, que no es más que una escobita para barrer el Yefá. El uké‚ debe ser de rabo de elefante, a falta de este puede usarse de caballo o de venado, debe tener un mango o dos agarraderas centrales formadas por ocho anillos de cuentas blancas, negras, rojas y amarillas. Se representa por el Osun de Píe que tienen los Babalawos y que es una varilla de metal blanco con base redonda y con una paloma del mismo metal en el extremo superior. También le pertenece el azabache, el coral y el ámbar, el nácar y el marfil.
COLLARES: Tiene dieciocho pulgadas de largo, de cuentas nácar y coral, dieciséis blancas por cada ocho punzó. El coral separa las secciones de nácar, que representan los caminos. Otro collar tiene ocho secciones de cuentas blancas de leche para señalar los caminos. Estas secciones esta separadas entre sí por dos cuentas de nácar que llevan en medio una de coral. Otros llevan dieciséis cuentas blancas y ocho punzó.
ROPA: Es blanca con faja roja en la cintura que al amarrarse deja el extremo derecho más largo. Usan sombrero o pañuelo de cabeza porque nunca deben recibir la luz del sol. Cuando se va a realizar una iniciación en casa de un Babalawo, el trono debe ser completamente blanco.
ANIMALES: Chivo lavado con jabón africano, toros, vacas, elefantes, venados y caballos. Todos los animales de cuatro patas serán vestidos con achó funfún. Gallos, palomas, gallinas y babosas . Todos tienen que ser blancos.





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