CUABA: Dueño Todos los orishas.
Si el palero va a buscarlo al monte y no se hace una herida y le ofrece unos goterones de sangre, éste árbol retira sus virtudes de las partes que aquel le haya tomado. Ni sus embrujos o medicinas surtirán efecto.
La “Cuaba” es el mismo “Palo Guachinango” y “Cambia Voz” que se esconde o se hace invisible al que no sabe cómo tratarlo. No es un árbol de gran tamaño y corpulencia, pero es tan prodigioso que “ninguna nganga trabaja bien sin el guachinango”.
Debe llevarse siempre como protección, una astilla de “nkita” y en la boca cuando va a proponerse un negocio, a solicitarse un empleo o pedirse un favor.
Es ideal para los abogados y para todo aquel que defiende una causa, con razón o sin ella, pues el “guachinango” en la boca de quien habla, sugestionará al que escucha y este quedará sometido en su consecuencia a la voluntad del que le habla. En ese caso la palabra domina por la virtud del palo.
Entre las virtudes de la Cuaba ofreceremos que la corteza cura los males venéreos y los baños calientes de las hojas se emplean con éxito en cualquier caso de fiebres por rebeldes que sean.
CUCARACHA: Dueño Yemayá.
En Omiero, para lavar las piezas de este Orisha. En cocimiento: para la irritación interior, la crisis de colitis y para provocar la menstruación. Las hojas hervidas y tomadas con un poco de azúcar, destruyen los cálculos renales.
También destruyen los callos, aplicando a éstos sus hojas.
CULANTRO: Dueño Yemayá.
Con las hojas tiernas se condimenta la comida de los orishas.
El jugo es abortivo y en infusión regula el período. La raíz de resedá, malva y ruda, se emplea con frecuencia en casos de hemorragia (esta receta es exclusivamente para mujeres).
CULANTRILLO DE POZO: Dueño Oshún.
Para Omiero del Orisha y “rogar cabezas” con flor de agua, “imó” u “ómomi” (helecho de río), vinagre y algodón.
Con el Culantrillo se prepara un jarabe muy eficaz para los bronquios.
CURUJEY: Dueño Eleggúa.
Es un parásito que tiene inclinación a vivir encaramado sobre un árbol. Con él se hacen resguardos y “afoché”.
El Curujey limpia y fortalece el cuerpo y es un buen depurativo de la sangre. Tiene una misión: “absorbe y diseca hasta el último microbio maligno”. Por eso se echan sus polvos sobre las llagas (ilé aró). El mayombero que lo llama Akín, toma la raíz para reforzar su nganga.
CHAMICO: Dueño Eshu.
Sirve para baños de asiento y cataplasma, para las almorranas; en fricciones para la reuma.
CHAYOTE: Dueño Yemayá, Oshún.
Las hojas tiernas para los guisos y comidas que se ofrendan a los Orishas. Lo comen Oshún, Yemayá e Inlé. Es muy diurético y el cocimiento se recomienda para las enfermedades del riñón y la vejiga. Ayuda a expulsar los cálculos. Con el Chayote se hace “dimbo” (jarabe de miel ) para la pulmonía.
CHICHICATE: Dueño Todos los Orishas.
Como el “guao” y un bejuco llamado “Manuelito”, le pertenecen al Diablo; andan juntos para hacer daño.
Aunque muchos mayomberos estiman que solo se usa para perjudicar, como el “guao” y el “curumagüey” y que su esencia es malvada, da muy buenos resultados para combatir las hemorragias femeninas y no hay nada mejor para un “aró nigbé” (tuberculosos) que el cocimiento del eweko completo, de toda la planta. También para estrechar la próstata, pero tener cuidado porque perjudica un poco.
CHICHONA: Dueño Yemayá.
Las cosas malas, “malembo”, las “morubbas”, los mensajeros invisibles de los hechiceros que aprovechan las horas en que el hombre duerme para tomar posesión de su cuerpo, y al amparo de la noche se introducen en las casas y llevan a ellas la desgracia, no hallarán facil el paso si se tiene la precaución, antes de entregarse al sueño, de derramar en la puerta, un cubo de agua con las hojas machacadas de la “chichona” o “palo vigueta”.
CHIRIMOYA: Dueño Obatalá, Babá.
Para despojos. Las hojas suelen emplearse en el Omiero del Asiento.
En cocimiento resultan estimulantes en casos de debilidad o decaimiento y también para combatir las diarreas y los pujos.
DAGAME: Dueño Todos los Orishas.
Sirve de base a la nganga. Es muy poderoso. Tiene la virtud de hacer posible fecundar a las mujeres.
Un talismán que se fabrica con sus hojas, librará de peligros al viajero que cruza el mar e impedirá que enferme en la travesía. Desde luego será necesario que sea complementado con otros ingredientes poderosos.
Las mujeres cuando están con el período no pueden pasar por debajo de las ramas del Dagame porque les roba el menstruo.
En esas condiciones, la sombra del Dagame es mala para las mujeres, las vuelve locas. Es excelente para purificar, en baldeos, los suelos de las casas.
DIAMELA: Dueño Obatalá.
Las hojas y flores para despojos. Con el aroma exquisito de la flor, se prepara un amuleto amoroso.
EBANO CARBONERO: Dueño Eleggúa.
Las hojas en cocimiento, ennegrecen bellamente la piel. La corteza hervida se prepara para el mismo objeto, para friccionar la piel.
ESCOBA AMARGA: Dueño Babalú Ayé, Ayánu.
Con la Escoba Amarga se cubren las dos jícara que en Regla Arará contiene el Orisha.
Es una de las yerbas favoritas con las que despoja y limpia Babá a los enfermos. Cualquier enfermedad se limpia con Escoba Amarga y maíz tostado. Después de los pases se lleva un huevo a la carretera y allí se estrella diciendo: “Babalú Ayé, comete la masa y deja el hueso”, “sálvame a fulano de tal”. Durante 7 días se le pasa al enfermo, un huevo por el cuerpo.
Además de todos estos empleo mágicos, la Escoba Amarga de Babá es muy “curandera”. Con tres raíces en cocimiento, se corta la fiebre. Toda la planta en infusión se utiliza contra el paludismo.
Revienta tumores y granos, en cataplasmas y en polvos, “trabajada” como una pasta cura la
tiña, los eczemas y todas las erupciones de la piel. Esta planta ayuda mucho a los leprosos, los alivia mucho.
EMBELESO: Dueño Todos los Orishas.
El Embeleso se emplea de continuo en la magia amorosa. El Embeleso (porque “embelesa”), junto con los ojos del majá (inioka, mboma), porque fascinan y a la astilla de palo “para mi” es un poderoso talismán para el amor.
ESCOBA CIMARRONA: Dueño Eshu.
Para obligar a un muerto que abandone la casa donde se obstina en permanecer, las ramas se colgarán detrás de la puerta.
ESPARTILLO: Dueño Eleggúa, Ochosí.
Para debilitar las tisanas congas (las preparadas por los paleros) que son demasiado fuertes.
Cuando se disputa por la posesión de una tierra se hace un “nkangue” de antemano en la nganga.
Todos los días se aprieta el nudo hasta dejar idealmente acogotado al contrincante. Ganado el pleito se le da a la mata de Espartillo, sangre o huevo de “sabanero” (nui nibaleke). Este pájaro “Sabanero” es cosa grande.
ESPIGELI: Dueño Oshún
Para baños de despojo. Purifica y vuelve a unir a los matrimonios que se han roto.
ESPINACAS: Dueño Oshún.
Para cubrir el habitáculo de esta Diosa y “refrescarles”.
ESPUELA DE CABALLERO: Dueño Eleggúa.
Nació esta yerba cuando el “kereketé” hizo el nido. Pero pasó un cazador y pisó los huevos. El kereketé lo maldijo. En adelante puso los huevos sobre una piedra y esta planta nació para protegerlos.
Como nace llena de espinas sobre las piedras, cuando “linga” (amarra) “linga fuerte”.
Excelente para hacer polvos de mayombe y otras preparaciones mágicas. Se emplea en aquellas rogaciones que se hacen para beneficiar a personas que están arruinadas.
“Abre Camino”. Con esta yerba se le pone un cerco a Eleggúa cuando convine que se avive. Para “espolearlo”.
Con el zumo de las hojas, curan los galleros los ojos lesionados de sus gallos de pelea.
ESTROPAJO: Dueño Obatalá.
Para baños de despojos cuando la suerte nos abandona, pues el Estropajo tiene la virtud de desenredar la suerte y las malas situaciones.
Se recomienda en enemas contra el parasitismo intestinal y la blenorragía.
FLOR DE AGUA: Dueño Yemayá.
Uno de los principales ewé del Omiero del Asiento y del Omiero con que se lavan las piezas de Yemayá.
FRAILECILLO O CAEIRECILLO DE MONTE: Dueño Oshún.
En medio del monte el Frailecillo chifla para llamar al Ngangulero. Oshún trabaja mucho y guerrea con el Frailecillo. Es maldito, trabaja por mal camino.
Muchos paleros lo tienen por Palo de Eleggúa porque dicen que silba como Eshu. Se hacen prendas malas con él.
Se recomienda para las inflamaciones del hígado y las manchas de la piel producidas por el mal funcionamiento de éste órgano, en cocimiento que ha de beberse como agua común.
FRAMBOYAN: Dueño Changó y Oyá.
Es Igguinla (árbol grande) de Changó Onilé.
A cierta hora de la noche el Framboyán arde, quema como si tuviese candela dentro de su tronco. Si nos acercamos, si nos sentamos sobre sus raíces, lo oiremos crepitar. ¿El por qué? Porque a esa hora Changó y Oyá hicieron un pacto, trataron un asunto…
El año que el Framboyán tiene muchas vainas o florece antes de tiempo, predice o anuncia mortandad infantil en perspectiva.
Hay por lo tanto que tomar precauciones y hacer rogación. Se hacen rogaciones y se reza en el tronco y se le unta manteca de cacao. Ebbó de fruta para los muchachos.
Babalú Ayé quiere ir a reposar a su sombra y por eso tiene guerra con Changó, pues este, para que el “Viejo” no vaya al Framboyán, como sabe que por sus llagas, no puede andar por el fango, le forma un lodazal con lluvia. Babá se molesta, echa a volar la epidemia y es el punto en que perecen los muchachos.
Las vainas del Framboyán, pintadas de rojo, sirven de marugas o “acheré” y se emplean ritualmente para llamar a Oyá.
El Framboyán es muy bueno para el reumatismo y una fórmula excelente es esta: machacado con jengibre y aguardiente de caña, en fricciones y simultáneamente tomarlo en cocimiento.
FRIJOL DE CARITA: Dueño Babalú Ayé.
Con el frijol de carita se hace una pasta llamada “lolé” para la diosa Oshún. A la manteca de “olelé” se le pone bija y un poco de sal.
Con esta misma clase de frijol, majado pero sin sal, se hace el “ekrú”, manjar que se le ofrece a Obatalá.
FRIJOL NEGRO: Dueño Babalú Ayé.
Para buena suerte. Frijoles, garbanzos y maíz envueltos en papel por separado se arrojan en distintas esquinas con tres centavos para propiciarse “espíritus protectores”.
En caldo de frijoles negros se disimula un muy poderoso filtro amoroso que une inquebrantablemente a los amantes. Se sacan los corazones de dos palomas que sean casadas (cuando estén en celo). Se les arranca, se tuestan y se reducen a polvo muy fino. Los “rastros” de los interesados y pelos de las sienes, de la nuca, del centro de la cabeza (la cocorotina) “del orotí” y de los sobacos.
Todo el pelo, uñas de los pies y de las manos, se mezclan hecho polvo, con el polvo de ,los corazones y se dan a tomar “tradicionalmente” en un caldo o sopa de frijoles negros.
FRUTA BOMBA: Dueño Oyá.
Para rogaciones de cabeza, para curar la locura. El Santero debe consultar por medio del coco o de sus caracoles, “si la locura proviene de la sífilis o de algún espíritu”.
Extrae el jugo de la fruta, prepara un brebaje rayando el corazón y mezclándolo con jalapa. En días alternos y en ayunas, se administran siete dosis.
Después, tres veces al día, un cocimiento fuerte de las hojas secas.
Para refrescar el Angel dormir16 días con hojas de fruta bomba y de higuereta blanca bajo la almohada. Las hojas se van reuniendo en un cartucho y a los 16 días se levan al Santero.
FRUTA BOMBA (MACHO): Dueño Oyá.
Para dolores de ijada. Se hierve un tallo como de un metro de largo y durante 3 días de cada mes se toman baños de asiento muy calientes.
Se bebe además en cocimientos y se curan dichos dolores. Mezclada con leche de coco y tomada en ayunas, a cucharadas (según la edad del paciente); en grandes o pequeñas dosis se emplea contra los parásitos intestinales.
FULMINANTE: Dueño Todos los Orishas.
Esta plante silvestre produce unas vainas que al secarse estallan, lanzando sus semillas como un proyectil.
Con ella, el “ngangulero” prepara un amuleto muy eficaz para los policías y gente brava, etc., que a diario exponen la vida al peligro de otros “fulminantes” más terribles. Se conoce también esta planta por el nombre de “Salta Perico”.
GALAN DE DIA: Dueño Obatalá.
Para purificar el hogar de malas influencias, atraer a la suerte y crear un ambiente de algría y claridad, se riegan los pétalos por toda la casa.
GAMBUTE O GAMBUTERA: Dueño Eleggúa.
Se hacen mazos con sus ramas “garrotes” y se colocan junto a Eleggúa, para que la brujería de un enemigo se debilite y no surta efecto.
GERANIO: Dueño Changó.
Para baños de despojos. Da suerte. Para los nervios y para el corazón, en cocimiento ligado con toronjil. El más fuerte es el rojo (pupúa). Para los trastornos ováricos, tomarlo a diario con un buen vino seco de Jerez.
GUABICO: Dueño Eleggúa.
Cuando “mfumambata” (la justicia) o algún enemigo nos persigue, un “mpolo” bien trabajado de Guabico nos protegerá. Se riega por donde se supone que ha de pasar esa persona y nos libramos seguramente de su persecución.
GUAJACA: Dueño Eleggúa.
En cocimientos para hacer buches en casos de flemones en las encías y grietas en la lengua. Para las almorranas se prepara en pomada con manteca de puerco.
GUARAYU: Dueño Ochosi.
Para trabajos de este Orisha. Es desinfectante. Los objetos que ha utilizado un enfermo infeccioso se friegan con las hojas y raíces de este árbol, que bien hervidas servirán para evitar el contagio.
GUAYABA: Dueño Eleggúa.
El fruto es una de la ofrendas que más gusta a Eleggúa. Trabaja de preferencia con los garabatos (iwó lungoa) y las hojas “koka” (nkanda). A la suerte se le atrae con 7 garabaticos. Después que se usan se pilan. Se cocina un boniato, se unta de manteca de corojo y se le entierra en una encrucijada con jutía, arroz “areche” (frijoles). La persona se limpia con el boniato antes de enterrarlo, se llama a Eleggúa y se le entrega. Después se bañará con Ewé de Oyá: grama, grosella, albahaca morada, cucaracha morada, guacamaya, croto, ponasí, malanga amarilla. Ewé de Oshún: frailecillo, laurel, mastuerzo, angarilla, mata perro, platanillo de costa, jaboncillo, hojas de fruta bomba y caimito.
Para las quebraduras: se toma una cinta de hiladillo con la medida de la hernia de un quebrado (“manuguá”) y se introduce en una rajadura del tronco (“musitoto”) de un guayabo. Cuando esta hendidura se cierra, desaparecerá la hernia. El cocimiento de los leños y comer frutas verdes, como antidiarreíco. Para la cura de llagas, se usa los baños de hojas por su efecto astringente.
GÜIRA CIMARRONA: Dueño Osaín y Eleggúa.
Con el Güiro se practican innumerables “eddís” (brujerías) “Eddís” para atraer a una persona. Se le sacan las tripas y se limpia por dentro una güira cimarrona. Se le echa un litro de aceite de carbón y otro de aceite de comer. Se abre en la tierra un hoyo de media vara de hondo por una cuarta de ancho. Sobre éste se hace un puente de caña de millo. Se escribe en un papel el nombre de la persona que se va a atraer, se coloca el papel en el puente (que es preciso que no toque el fondo del agujero) y sobre el papel, en mitad del puente, se asienta el güiro.
Se marcan los días y aquí se invoca y se trabaja esa persona. El tiempo que dura esta obra se tiene una lámpara encendida continuamente.
El fruto de la güira cimarrona, la legítima (de Osain y de Eleggúa), es más pequeño que el de la criolla (de Yemayá). Este güiro (egwá pikuti), es el preferido de Osain y de Eleggúa para sus amuletos y resguardos. Osain, como sabemos, “El Osain Conversador”, se mete en uno de estos.
El jugo se aplica en el tratamiento de las úlceras gangrenadas. Con la güira cimarrona se hace un magnifico jarabe pectoral en la forma siguiente: Se hierven tres güiritos para dos litros de líquido, con lengua de vaca (wé wé), cogollo de mango (igokoró) arrancados hacia arriba, porque si el tirón se da hacia abajo pudiera causar hemoptisis; raíz y hoja de naranja agria (olómbo) y un poco de miel de purga; poco de aceite de esperma de ballena y una libra de azúcar prieta. Todo se hierve hasta que quede en punto de melado; se enfría y se embotella. Este remedio africano, es inmejorable para catarros y pulmonías.
GÜIRA CRIOLLA: Dueño Osain.
La mujer a quien se le haya muerto su criatura en el vientre, tomará por agua común, cocimiento de la raíz, corteza, hojas y fruto.
Con los güiros grandes, de cuello largo (ató), vaciados, adornados con malla de cuentas y rellenos de millas, se hace música para Babá, San Lázaro.
Es su verdadero instrumento de música y el toque que él prefiere se le da con güiro.
GRAMA: Dueño Todos los Orishas.
Es otra yerba como la “pata de gallina” (kimbansa) que crece en todos os terrenos con igual obstinación de vivir e idénticas virtudes. Se emplea antes de comenzar el “Juego de Palo” para los “nkangues” (amarres) que se sitúan en las esquinas y protegen la reunión del Brujo y sus clientes. Con la grama no hay sorpresas, dice el “mambí”, mientras ata encima del caldero a los “mundales” (a la justicia), que no vendrá.
Sin más complicaciones basta para “prender” a quien se quiera con inclinaciones al suelo y pronunciar su nombre, hacer un lazo. El sujeto nombrado en el momento de estrechar el nudo, queda virtualmente atado y cautivo de la grama.
La Grama, “yerba brujísima” se introduce en muchos amuletos, “nasarandas”, bilongos e instrumentos mágicos, trabajan mucho y es de “cuidado”.
En Regla de Mayombe del Santo Cristo del Buen Viaje, se lleva un manojillo de Grama a la cabeza del que se inicia, con la “kanga” de maíz mojada en vino seco, coñac y tierra de la nganga, mientras se le pregunta tres veces su nombre y apellidos. Después que se le ha tocado la cabeza con la grama, se le corta un mechón de pelo que se guarda en la nganga, con la sangre que brota de las cruces que se le hacen al iniciado en los antebrazos, a ambos lados del pecho y en los empeines de los pies. Cuando un “ngombe” nuevo, el recién iniciado, en alguna rama de “palo monte”, vuelve de recoger la ropa que se ha enterrado en el cementerio porque “al hacerse mayombero su cuerpo le pertenece a los muertos”, se le da de beber el zumo de la grama machacada y colada. Bebe tres sorbos. Con un puñado se le entrega la “kisengueré” o “kisengá” (la tibia, o sea, la canilla de un esqueleto, mágicamente preparada)que se pasará tres veces por detrás de las piernas, alrededor de la cintura y por la cabeza. Con las briznas de grama y la canilla en la mano, se arrodilla ante la nganga. El espíritu no tarda en tomar posesión de su cuerpo, “lo tumba y se le encarama encima”.
La “kisengué” es como un tubo por donde ve el espíritu y entra en su “ngombó” ( se médium).
También la grama es muy apreciable por sus cualidades curativas. Se toma generalmente en cocimientos para el estómago y se afirma que es muy buena a su vez para el útero, la matriz y la irritación ovárica de la mujer.





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