¿ Quien le pone el cascabel al gato?

Dadas las condiciones en que vivimos viajar a la capital es una necesidad imperiosa, la concentración en la misma de ciertos servicios, que no hay en provincia, la necesidad de acceder a los mismo, no siempre puede ser programada con meses de antelación como se pretende con las reservaciones de pasajes, la eventualidad y la prontitud esta enseñoreada de la vidad del cubano. Cuando esto sucede tienes que enfrentarte a la lista de espera, que es algo así como derrumbar la muralla china con palitos de dientes, o pellizcar cristales.
En este empeño puedes estar varios días y la dichosa lista no camina, llega el ómnibus y tiene x fallos( asientos disponibles para la lista de espera) y, x-y se vende por la izquierda (fuera de la cola y a valores de 10 cuc más el costo del pasaje) y el resto por la dichosa lista de espera, para resolver pronto el asunto puedes acudir a la izquierda y ya sabemos el costo, o acudir al transporte particular.
Este último de cobra de 12 a 15 cuc, los asientos son, parecen potros de tortura, entre asientos y asientos hay menos de una cuarta, en su mayoría no son reclinables, y si te sientas después de las gomas de atrás, les aseguro que viajaran en una batidora en la cuarta velocidad, a todo esto hay que sumarle que estos camiones anda en la carretera como bólidos y poseen tanques de combustible enormes, verdaderas bombas rodantes, ¿Quien le pone el cascabel al gato?
El ministerio de transporte informo a la población la llegada de nuevos ómnibus, pudimos conocer que muchos de los ómnibus viejos se están reparando para venderlos a organismo, si no se satisface la necesidad de la población con solo cuatro salidas diarias para la Habana, si los camiones particulares dan aproximadamente tres viajes diarios a la habana, no es para que el ministerio del transporte tomara carta en el asunto y lo resolviera, no se puede aducir el problema del transporte por que los carros particulares ni tiene refinería, ni importan petróleo, pero si ganan mucho dinero, dinero que muchas veces se usa según pudimos conocer, para impedir que salga algún ómnibus extras.
Estos ómnibus extras no están planificados, ni se conocen cuando puede salir. Ejemplo el sábado 18 de Febrero se presento en la Terminal de ferrocarril Senen Casas Regueiro de Santiago de Cuba, un compañero que dijo ser el económico de ASTRO, y a la multitud enardecidas, que ya llevaba varios días durmiendo sobre los asientos metálicos sin esperanza de salir en el tan necesario viaje, le expreso que el jueves habían puesto cuatro extras, y que no habían podido sacar más ómnibus.
Parece que ASTRO, no tiene la cabeza sobre los hombros si usted saca cuatro extras, los últimos viajaran con asientos vacíos, desaprovechando su capacidad, luego no tendrá otros equipos para brindar servicio el resto de los días no es más sensato, utilizarlos de forma escalonada a medida que los demande la población, la justificación no puede ser que ellos manda los ómnibus y Viajeros los explotas, hay que defender al pueblo que es el que esta sufriendo, con salarios deprimidos, que no pueden soportar los altos costos, del mercado negro del transporte y de los particulares que de forma oportunista han subido los precios, malas condiciones para viajar y altos precios es la formula mágica para hacer dinero, si en la Habana se regulo el precio al transporte particular quien va a proteger a los hijos de la cuna de la Revolución.

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