La Idea

 

Hoy salía a la hora de siempre del trabajo, con una idea adherida con lapa al cerebro, para madurarla salí caminando, siempre salgo caminando pero en estos momentos estoy cargando esa idea,  el paso es más lento como saboreando los adoquines, la idea que por cierto me salto de repente sin previo aviso, escomo un timonaso,  es como la necesidad imperiosa de partirla la cabeza a alguien, que ha estado contigo mucho tiempo, torturándote pero tú lo justifica.

La calle es empinada y a esta hora muchos como yo salen del trabajo, entran a los comercio buscando algo que saben de ante mano no van a encontrar, ya pasaron por esos mismos establecimiento en horas de la mañana, pero todos esperan el milagro que como milagro muy pocas veces se da. Una madre apresura el paso tiene que buscar al niño y se prepara para la odisea de inventar que va a cocinar, su prisa es arrolladora, en la caravana de muchas como ella, que ya en la calle se despojan del atuendo mental de trabajadoras y asumen la túnica de gladiadoras del día a día. Yo forma parte de la muchedumbre hoy no me detengo a ver en el parque las depredadoras de turista y de todo lo que parezca foráneo, tienen sus armas bien afilada, esa juventud incipiente, esa inocencia nocturna trasnochada, esa necesidad adquirida de algo que el saque de esta realidad, que la dispare aunque sea por un rato a la dimensión de los adictos, sus cuerpos menudos y semibestidos, son parte una artimaña, tan vieja como el hombre mismo.

Hombres de la misma profesión que esa chichas venidas en gran parte de lugares bucólicos y dispuesta a no regresar, estos chicos si son de estos lares, sus cuerpos formado en gimnasios de toda índole, sus cabellos gritan una condición que no siente, solo para llenarse de Cannabis mezclado con polvo de ángel una mezcla puesto de moda, dementes y borrachos,  estos personajes son los espectadores de esta muchedumbre que pugna por llegar a algún lugar de esto que llaman ciudad.

Al pasar por el parque ví un agente, me pareció que el pobre padecía de algún tipo de daltonismo, solo le revisaba los bolsos y le pedía carnet a los negros, otras personas de aspectos más estrafalario al pobre le pasaban inadvertido, esto es una enfermedad adquirida socialmente, que define el nivel de peligrosidad de un individuo por el color de la piel, casi una cadena, son las mayoría en los barrios periféricos, son de padres que pueden haber delinquido algún vez, entonces es más propenso a delinquir ¡Que lógica!

Los turistas gente de todas las edades, trabajadores y clase media , estos se dividen en los que vienen en los cruceros, estos están por ver la ciudad y los que vienen en otra modalidad muchos ávidos de sexos que en sus países de origen no podrían pagar, sus cabezas blancas y sus pliegues en la cara indican que ya acabaron su vida laborar, yo cuando termine la mía no podre hacer turismo nosotros pasamos de trabajadores a sobre vivientes del día a día, no me quejo, no me fui por el Mariel, no me lance a la mar en una balsa, me quede al pie del cañón que me quemo la juventud.

Yo no busco nada, estoy cansado de los mismo,  hoy hay algo diferente, esta idea, juguetona, a veces homicida, pero que quiero hoy concretar, paso por la cafetería me tomaría un sorbo de eso indescifrable, que el cartel llama café, pero pienso en los pro y en  los contras y renuncio al sorbo de potaje que puede estar reñido con el proceso digestivo, lo m.as difícil es escoger el método y la forma de apartar esa piedra del camino, el fin justifica el medio.

Voy hacia un barrio marginal o periférico como algunos tratan de llamarlo, negando la marginalidad existente, es la combinación de una pobreza, que se hereda de generación en generación, formando un circulo vicioso, y de una marginalidad conceptual y conductual, asociados a patrones discriminatorio de una sociedad, que aún , nos niega el derecho de ser iguales. Voy al barrio donde vivo donde nosotros somos mayoría, donde hay gente que puede pasar un mes y más sin salir de allí.

Un rasgo distintivo es la religiosidad de este barrio aquí punan por la gente las religiones de origen africanos y las religiones protestante, muchos sacerdotes de Ifa, llegaron a esta condición porque una mujer que negocia con su cuerpo pago el alto costo de esta iniciación, es muy común oír decir mi mujer tiene un yumita, este término establece la condición de la mujer de prostituta y de él que se cree chulo. Santeros que no trabajan y solo se dedican a la religión haciendo un mercado de la fe, pastores que construyen casa y templo con el diezmo y aun le alcanza para mantener a su mujer e hijos. Todos en el negocio de la fe, nuestros mayores que nos antecedieron y hoy no están tiemplan de indignación en el campo de Oya. 

Cuando por la mañana sales a la calle, la esquina lugar de concentración de muchos desocupadas, jubilados que cogen sol como pollitos desamparados  y luchadores de la vida que tratan de vender hasta su alma, para embriagarse como toneles, las especies nocturnas duermen de día, después de noches de cacería, tanto para vender mal vestido, para tomar algo mal puesto o para tentar la suerte en cualquier, esquina o lugar.

Sus figuras son conocidas las cutaras como siempre se dijo por acá los pies con un color oscuro a cualquier hora del día, ropa raídas y ausentes de la más ligera higiene y en su cuerpo más alcohol que sangre, estos son trabajadores por cuenta propia, de por acá ,son los que cargan la arena del que construye, el que trae la balita de gas y hace todos los menesteres que otro no quiere o no puede hacer, simplemente son los borrachos de barrio, algunos mueren y se suman otros la actividad se mantiene.

  Estoy pensando en ellos porque tal vez, en algún momento hayan tenido alguna idea como la mía, pero ellos están en su mundo y su sopor de vigilia no debe dar para muchos pensamientos, debo armarme de coraje y poner en práctica mi idea, por más que no quiera es mi idea,  solo yo asumiré la responsabilidad de mis actos, ni siquiera tendre el consuelo de echarle a otro la culpa, de la atrocidad que pienso cometer, por lo que debo también asumir la culpa .

Veo algunos vecinos estos trabajan en la ciudad algunos llevan 20 años construyendo su casa, otros viven en cuarterías, que envidian a las favelas y los guetos, pero muchos han vivido toda su vida aquí, miro a mis vecinos conversar en su mayoría se que hablan, un poco de deporte de la bolita, del precio de las muchachitas que se venden en las noches de los adulterios etc. Su mundo da vuelta los más emprendedores dicen para avanzar hay que salir de aquí , es una neblina social que envuelve a profesionales y a trabajadores de todo tipo que se te pega en la ropa y en las sienes, es un lenguaje casi incomprendido de pocas palabras, es una actitud casi violenta, es un inmovilismo al que se habitúa la gente.

Lo más tristes son los jóvenes, que crecen en desventaja, padres de pocos recursos, que no tuvieron visión de superarse, que poseen pocos recursos , y aquellos que se superaron si no abandonaron el barrio son incapaces de transmitirle a sus hijos ese espíritu de ascender, y el ciclo se vuelve a iniciar.

En ese escenario no puedo darle mucha oportunidades a mi rival porque para realizar mi proyecto tengo, un rival, como todo en la vida siempre que quieres lograr algo alguien se va a oponer, estoy evaluando mis posibilidades a medida que subo otra loma , me recuesto en la esquina, no es mi costumbre, pero alguna estrategia tengo que tener, pudiera consultarla con algunos de mis hijos pero los mayores están muy lejos y esto urge, no puedo consultarlo, es mi decisión y tengo que asumir el riesgo. A medida que me acerco a la casa no sé porque me pongo tenso, la tarde está fresca y no entiendo este sudor que brota de mi espalda, es una jodedera, no sé porque se me ocurrió esta idea que me pone nervioso, de todas forma la sorpresa esta de mi lado tanto tiempo no se espera que yo acometa esta idea, no pienso darle la oportunidad de defenderse, tengo que ser preciso y no darle ninguna oportunidad es haora o nunca.

Antes no había caído en cuenta, de la situación es por eso que no tome conciencia del asunto y no tome las medidas adecuadas pero hoy se va a sorprender, en su último día, estoy frente a la puerta de la casa, me saluda una vecina antes de meter la llave en la cerradura, ya me sintió , siento su presencia empujo la   puerta, está allí y    mato a la soledad.    

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