La Visita

Hace algún tiempo a una amiga mía le anunciaron una vista, este hecho la tomo por sorpresa y la aterró, ella no tenia condiciones para recibir a nadie a estas altura, donde pondría al visitante y quien la ayudaría en atenderlo. Otras veces creo que las dos visitas anteriores siempre tuvo una ayuda y todo salió bien, con el visitante pero ahora todo era diferente.

Los que ante la ayudaron esta vez no estaban dispuesto, ella vivía con la abuela, y esta le dijo que la casa no era de ella que era de una hija su tía y que esta vez no podría recibir la visita que debía ir para la casa de su madre.

La convivencia con su madre años atrás no había sido nada fácil, ella me solía contar en esos momentos en que el alcohol desata la lengua y abre la llave del lagrimar, que su padre era de esos que se le llaman guapos, para muchos delincuente de barrio, este señor de larga historia, fue víctima de un asesinato perpetrado por su mujer y cuñado a ya por Holguín. La madre se quedo solo con ella y su hermana que era de otro hombre.

Esta señora todo un personaje con más tendencia a los placeres terrenales que a la cría de sus hijas, esta señora pario a su primera hija con su primera ovulación, siguiendo una tradición familiar, por lo que la miel de la vida, no había saciado todavía y tenía demasiado fuego en la cintura para detenerse a pensar en la descendencia que se postraba a sus pies, llorosas y hambrientas, la calle la llamaba y esos machos ebrios o drogados hasta los tuétanos que le hacían el sexo de forma salvaje, matizado con algunos golpes y esa palabra que siempre le gustaba, PUTA, por que según ella hay que saber ser puta, este es un atributo casi supremo, que se dan aquellas mujeres del submundo social.

Este personaje con su filosofía callejera, que plantea que una mujer puede tener su rival en la calle,  pero nunca en su casa, que veía como su hija crecía, con su cuerpo menudo, losgluteos inquietos y esos pechos que punan por sobresalir, en esa etapa que no se es mujer , solo una niña, a sus 13 años la arrojo a la calle.

Comenzando para ella, un calvario mayor que el del mesías, hombres que la golpeaban por celos, venta de sexo a granel a veces por un plato de comida, un mar de lagrimas y amargura, una niñez abortada, una experiencia que en vez de cicatrices va dejando surcos en el alma, se aprende el teatro de sexo rentado, de adormecer la fiera del hambre que te va mordiendo hasta hacerte llorar, del desamparo de un portal, de la mano que se tiende para tomar un poco de su inocencia, en este andar por la tierra, convertida en la comedia de Dante, se acumulan más historias que podrían llenar la biblioteca de Alejandría.

El salvador de esta criatura itinerante, fue un señor que pasaba los 60 años y estaba enfermo, que a cambio de su juventud la acogió en su casa, la atendió como la hija mujer y la saco de la calle, bajo la promesa que cuando encontrara a alguien se lo dijera que él se apartaba de su vida, solo el techo de la , sabe los esfuerzos sobre humanos que tenía que hacer esta , para compartir el lecho con este hombre que a cambio de su caridad pedía un divino tesoro, pero ella no tenia opción, era la calle que incluía también este sacrifico y muchos otros, un día pudo decirle adiós le dejo parte de su juventud y su agradecimiento, esta tabla de salvación con espina le permitió estudiar hasta el  grado.

Como dije el  noctámbulos andar por la calle deja surcos a ella le dejo una vida disipada y un excesivo gusto por el alcohol. Pero en este momento su mente estaba ocupada en impedir que llegara la vista inoportuna, debía que desanimarla, apelo a todo lo que conocía de este y de otro mundo, pero nada hacia desistir al visitante.

No hemos dicho que la señora que espera al visitante ahora tiene 27 años y no ha perdido sus hábitos, en esos andares se encontró un extranjero, fue en el tiempo que estuvo separada de su anterior pareja, un tipo feo que al decir de ella le deja hacer lo que a ella le da la gana. Este extranjero es un personaje interesante, conoce todos los barrios periféricos de la ciudad, un sin número de maleantes de toda laya, tiene 63 años y viene a pasarse varios meses al país hace un montón de años, es un obrero  que tiene dos hijas según cuentan, gusta de los placeres del Caribe y de la juventud de nuestra mujeres y tiene nombre de pantalón Jim.

Dicen algunos sicólogos, que las mujeres que se crían sin padre tratan de buscar en el marido, el padre que no tuvieron al alcance de la mano, nuestra señora tiene fascinación por los hombres mayores o por sus bolsillos. 

Al poco tiempo de irse Jim, es que recibe la noticia de la visita, este personaje estuvo poco tiempo en el país después de conocerla, el tiempo tiene la mala costumbre de no detenerse y la visita se acerca ya a esta altura no la puede evitar, por lo que tiene que informarle a Jim que tendrá una visita, que no a podido evitar que venga.

Estos personajes que llegan sin que se les haya convidado, tienen la mala costumbre de no hablar tu idioma, aunque entiende que se dice, no piden permiso para nada reclaman toda la atención, te cambian las costumbre de tu casa, son un dolor de cabeza, y más en las condiciones en que ella está viviendo en casa de la madre ha vuelto después de varios años la casa no tiene techo en la sala, no hay un baño adecuado y todos duermen como emigrantes en un solo cuarto.

Pero Jim, es una carta que ella juega bien, además decirle papá a la pareja de su mamá aleja de la cabeza de esta las malas sombras, esto le abre las puertas, pero no queda muy claro, si en esas condiciones podrán recibir la visita que se acerca.

Hay un hecho que una vez ella me conto, que hay un hombre nuevo en el barrio, un hombre casi gordo que le dicen el elegante, viste bien , tomo mejor y la tira buena, son sus palabras textuales, el tipo la miraba pero no le decía nada, se mostraba distante, ella comenzó el asedio, le pidió dinero prestado, pagaba las gabelas con  atraso, pero él no decía nada a ella pensaba que le pasa a este solo me mira, tiene mujer, y un poco de chicas más, no le gustare, eso no me va a convenir, que se cree.

Una mañana de un Domingo de Enero llego a su casa, toco él le abrió, estaba solo, lo miro y le pidió un trago, todo el mundo sabía en el barrio que el elegante siempre tenis buena bebida, que era enemigo de tomar con hombre y que es fanático a las féminas, el elegante se sentó en el balance de la sala, la miro y no la vio, eso fue el colmo ella se paro delante de él y le dijo : Te traigo un regalo y se quito cuanto tenia encima que por cierto no era mucho .

Su sabia caliente se lanzo al aire, de un ventilador que solo decía que no, fue puro sentido animal, se amaron como bestias, ella con su juventud desbordante, con su experiencia dolida, con su orgullo callejero rasgado, con una meta alcanzada, el al principio un poco sorprendido, pero como buen cazador, que ha tejido su red y disfruta de su triunfo, se bebió su juventud en pequeños sorbos, adsorbió su aroma lujurioso y su sabor a hierba recién cortada, hiso con su boca un carnaval, y de su cuerpo un campo de batalla, oyó hasta su ultima célula,  quedaron ebrios de alcohol y placer de ébano, en una mezcla casi perfecta de la impronta de la vida y del camino que se ha andar, esos momentos se repitieron siempre a hurtadillas del tiempo, con el sabor de lo prohibido.

El Elegante fue su confidente el primero en saber de la visita, el que le aconsejo hablar con Jim, la sombra que la guiaba y le daba placer, el rincón a dónde acudir.

El tiempo paso no de prisa si no que paso, casi nada estaba listo para recibir al visitante, pero él estaba dispuesto a venir, ya nada lo detendría en su empeño ya había demostrado que era obstinado, que estaba resuelto, estas son visitas que a veces no queremos que lleguen, pero cuando llegan no quieres que se vayan  y el 5 de Noviembre 2018  Nació un niño.

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