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DONADA NEGRA ÚRSULA DE JESÚS

Chila
Caracterización de las visiones de Úrsula de Jesús
Ya que hemos expuesto las directrices que permitieron el desarrollo de Úrsula de Jesús como sujeto escritural, en este capítulo nos enfocaremos en dar cuenta de la forma en que las sucesivas transformaciones que experimentó al interior de la vida conventual condicionaron sus posibilidades escriturales en su relato autobiográfico.
Sus visiones del purgatorio presentan una amplia gama de personajes que van desde frailes, sacerdotes, compañeras de convento, autoridades eclesiásticas hasta población seglar y negros, todos ellos pertenecientes a la sociedad limeña del siglo XVII. Sin embargo en cada uno de estos tipos de visiones es posible identificar el empleo de diferentes estrategias narrativas, las cuales serán abordadas durante el desarrollo de este capítulo.
María Cristina Martínez afirma que todos “los seres humanos somos eminentemente sujetos discursivos que manejamos discursos sociales en una acción comunicativa significativa”18. Lo anterior nos remite al proceso de construcción de un sujeto social en tanto el evento discursivo permite enmarcar al emisor dentro de los valores sociales de una determinada época. Así, estos seres sociales “deben realizar una serie de intercambios verbales para comprender el sentido de enunciación en su contexto social.”19 En función de lo anterior debemos comprender el proceso de lectura del relato autobiográfico de Úrsula de Jesús, como uno en el que para la comprensión correcta de sus intenciones, se deben fusionar diferentes elementos tanto de la propia interioridad de su autora como de su contexto.
Para comenzar el análisis de su relato autobiográfico cabe mencionar que mientras la donada negra dedicó su vida a los asuntos espirituales, sufrió constantemente por la duda que tenía acerca de la autenticidad de sus visiones y la preocupación de que su contenido fuera considerado herético por sus guías espirituales. Sin embargo, estos temores no impidieron que Úrsula se estableciera como sujeto crítico en su escritura. En definitiva, el empleo de las estrategias discursivas -tales como el tópico de la diminutio o del auto vituperio- que utiliza para dar cuenta de las tensiones jerárquicas y sociales del espacio conventual son clara evidencia del “esfuerzo por encontrar el tono de su propia voz, al mismo tiempo que luchaba con las tensiones que separaban a su propia auto-imagen internamente definida”20 de las percepciones sociales que otros tenían de ella y en general, de todos los negros.
Foucault afirma que en Occidente se han ido gestando variadas “tecnologías” que confluyen en la construcción de diferentes subjetividades. De hecho, desde el momento en que un sujeto se piensa a sí mismo como sujeto propiamente tal y responsable se comienza a configurar en su entorno un modo particular de ser y estar en el mundo que lo rodea. Esto hace que el sujeto sea gestor de un relato desde su propia existencia, que construya una identidad y que en función de esto se reconozca como agente que puede distinguir quién es, cuáles son sus propósitos y qué debe hacer para conseguirlos. Todo esto confluye en la construcción de un sujeto racional en Occidente, quien es capaz de hacerse cargo y dar cuenta de sus acciones.
Es así como “la escritura a partir del autoexamen de las acciones y pensamientos del día, figura aquí como una manera de manifestarse uno a sí mismo y a los otros; escribir es mostrarse, hacerse ver, hacer aparecer el propio rostro ante el otro y ante uno mismo.”22 Es por esto que es sumamente importante el relato autobiográfico de Úrsula de Jesús, pues permite conocer sus propias reflexiones dominadas y condicionadas por un sistema de poder imperante, pero al mismo tiempo deja entrever la riqueza de su propia subjetividad a través de él.
Antes de comenzar, es importante señalar que las visiones del relato autobiográfico de Úrsula de Jesús serán analizadas en un marco que va de lo general a lo particular, es decir, desde aquellas que nos dan cuenta de su entorno hasta las que nos hablan de su propia subjetividad como donada negra al interior del Convento de Santa Clara.
Figuras eclesiásticas en el purgatorio

Las estrategias discursivas que utiliza Úrsula de Jesús para dar cuenta de las visiones en las que están implicadas figuras pertenecientes al mundo eclesiástico, son un importante punto de partida para dar cuenta de la forma en que las jerarquías sociales al interior de la vida conventual condicionaban las formas de pensar que tenía sobre sí misma y su entorno.
Es importante comprender que los elementos analizados a continuación confluyen organizando la problemática de una identidad condicionada por la doble condición de subordinación a la que tuvo que hacer frente Úrsula durante su vida.
En la siguiente cita se puede ver cómo un gran número de monjas se le presentan en una visión desde el purgatorio:

En diciendo lo referido espesaba a salir i una maquina de monjas como de debajo de la tierra, que por aquel de profundis grande por la parte de la cocina venían de dos en dos, y la primera de todas era doña Teresa, de mui buena cara, con su tocado bajo la toca muy blanca. Conocí algunas que a mas de veinticuatro años que murieron. Todas venían con sus velos echados. Sola doña Teresa lo traía descubierto. Conocí una Beatris, dos Joanas, una Mensia. Admíreme de que estuviesen tanto tiempo en purgatorio y deséenme: <>. Pregunte por algunas, y en particular por doña Ana Delgado. Dijeron me que estaba en el cielo. Pregunte por otra que no diré y me respondieron que desde el punto [en] que murió, con grandísimo peso había descendido a los infiernos; que allá le aguardaban con terribles calderones donde estaría para siempre. Allí dijeron los pecados por que se había condenado y que nunca había pedido perdón; que aunque había tenido males en ellos, siempre se estaba deleitando en sus vicios, y que siquiera cuando se estaba muriendo le hubiera pedido es Dios, que como es] tan bueno que le hubiera perdonado, mas que no lo izo. Que vea yo el daño que causa vivir sin atención y dejarse llevar de sus apetitos. De esto hubo gran doctrina y de lo mucho que importan los ejercicios interiores [, y] que en esta casa le desagrada a Dios un pecado grandemente, y a nuestro padre San Francisco y a nuestra madre Santa clara, que es el de las amistades (…)
Tras la lectura de la primera parte de esta visión, resulta interesante observar que Úrsula deja en evidencia a través de su escritura la responsabilidad moral que cargan las monjas a la hora de recibir el hábito religioso y cómo a continuación, desliza una crítica al narrar que dentro del ejercicio de la fe existen monjas que hacen caso omiso de sus obligaciones, pecando y muriendo sin arrepentimiento, siendo confinadas al purgatorio. A raíz de esto, se deja entrever de manera discreta uno de los tópicos centrales en todos los relatos escritos en el espacio conventual, a saber: el hecho de que para la divinidad no existen diferencias al momento de la muerte, es decir, que aquellos pertenecientes al ejercicio religioso no gozan de privilegios en comparación al resto de la población, elemento que cobra un especial sentido en el relato autobiográfico de Úrsula y que analizaremos con mayor profundidad en las siguientes páginas.
También es importante para comenzar a dar cuenta de las estrategias discursivas empleadas por Úrsula, la notoria reticencia que manifiesta al mencionar que pregunta por una monja, pero que no registrará su nombre en su relato, lo que opera aquí como una muestra del lenguaje esquivo que utiliza en la narración de este tipo de visiones. Más tarde expresa tanto su inocencia como su rechazo a recibir noticias infusas desde el purgatorio por temor a la sanción por parte de sus superiores, desentendiéndose de aquella información como podemos ver en la continuación de la cita anterior:
lo que allí paso no ay [como] poderlo decir. Quede atónita de todo aquello que paso y de aber preguntado por aquella que estaba tan fuera de mi memoria. Y es que me ase[n] preguntar sin que yo tenga voluntad, porque yo no se quien me habla y tengo miedo de que me responda quien no quisiera. Si yo preguntara por mi gusto preguntara por otras muy diferentes.
De modo general, podemos afirmar que al momento de narrar visiones que se estructuran a partir de figuras ligadas al poder eclesiástico, consideramos que Úrsula limitó bastante su escritura por el temor al examen de sus superiores lo que se comprueba al constatar que empleó un lenguaje rehuída lo concreto y concluyente. Sus narraciones se empeñan en hacer ver las razones por las que la donada recibe estas visiones y en la mayoría de los casos es porque la comunidad religiosa cae constantemente en vicios que la cristiandad condena como el ocio, el cultivo de amistades excesivas y el abandono de las labores religiosas, como se puede ver a continuación:
Que se cometen muchos pecados y de muchos géneros, unos ocultas, otros tan sin rienda ni temor, y que en las casas de religión, donde no había de haber mas que amarle y servirle, es donde mas le ofenden. Que el infierno esta lleno de los que pasan la vida en triscas y pasatiempos, y dicen: ‘¿Qué es esto? ¿Qué es aquello?’. Dios es bueno, [pero] de nada asen caso ni piden perdón de sus pecados, ni se acuerdan que ay Dios a quien temer.
En estos casos, señala constantemente no recordar cómo sucedieron los hechos de manera exacta, por temor a que tras el examen de sus visiones fuera considerada como una hereje:
Lo que allí paso no lo se desir ni entender como fue, aunque entonces muy bien lo entendia. Dios sabe y le digo que mui bien sabe que no busco más que agradarle.26.
Un primer aspecto que nos servirá para orientar este análisis es la conclusión que se desprende a partir de esta breve distinción de las visiones que se estructuran en torno a la figura de miembros de la Iglesia, a saber: la autoridad que adquiría Úrsula al ser la elegida por Dios para transmitir el desagrado e insatisfacción por parte de la divinidad con los actos morales y las labores religiosas -en este caso- de las esposas de Cristo. De hecho, en su relato autobiográfico enfatizaba “repetidas veces el desagrado de Dios con los pecadores en general y el <>.”27 No es difícil comprender lo significativo que resultaba en esta época, un hecho como este. Que una ex esclava y luego donada negra fuera la representante del Señor para exteriorizar por medio de su escritura el descontento que sentía frente a las acciones de sus fieles, traía consigo una confrontación de creencias que ponían en una balanza las aprehensiones y vejámenes sociales comunes de la época. En primer lugar, ponía en jaque la ejemplaridad y tanto los votos de obediencia como de devoción de los representantes de la Iglesia en el continente americano. En segundo lugar, situaba a una donada negra como la portadora del mensaje divino que develaba las falencias y faltas a la moral cristiana de aquel sector de la comunidad eclesiástica que se encargaba de hacerle notar su categoría social en todo orden de situaciones, pero sobre todo en el plano de la servidumbre. Úrsula se erguía como la portadora del mensaje del Señor gracias a su fe, lo que claramente se establece como un punto de tensión importante si no perdemos de vista la inferioridad mundana que se le atribuía en el espacio conventual.
Representación de negros
Por otra parte están las representaciones de las visiones en las que participan negros, que son narradas con un lenguaje mucho más cuidado, mucho más específico y detallado. En estas narraciones no existe una crítica profunda a las faltas morales que han cometido, pues las visiones se refieren más bien a la problemática social en torno a su figura y cómo esto podría extrapolarse, después de la muerte, al confinamiento al purgatorio o al infierno. Las relaciones que conflictúan a los miembros de la sociedad son un tópico constante en la escritura de Úrsula de Jesús, pero en el caso de las visiones protagonizadas por negros podemos apreciar claramente una mayor profundidad en la descripción de detalles, un interés por parte de Úrsula de querer plasmar en su escritura que aquellos cuya posición social fue la misma que tuvo mientras permaneció como esclava del Convento de Santa Clara, también podían representar simbólicamente la pureza, la santidad y presentar una cercanía a lo espiritual. La única forma que tenía para realizar esta apología de lo negro era dando cuenta de las visiones en las que ellos mismos le hablaban mientras purgaban sus almas en el purgatorio. Muestra de esta defensa, es el siguiente fragmento:
Día de los Reyes, estando recogida después de haber comulgado, no se si son embustes de patán o de mi cabeza, pero se me vino a la memoria Maria Bran, que era una negra del convento que a mas de catorce años que murió súbitamente, y era] una de las cosas mas olvidadas que abia para mi en este mundo; y juntamente la vi. vertida de una alba albisima, ceñida con un cíngulo corto, con unas riquísimas borlas también el alba estaba muy bien guarnecida y una corona de flores en la cabeza también. Se me uso que la vi. de palma. Aunque tenía su cara estaba muy linda y con un negro lustrosícimo. Dije yo que cómo una negra tan buena, que no era ladrona ni embustera, había estado tanto tiempo [en el purgatorio]. Dijo que había estado allí por su condición y que allí se penaba el sueño fuera de tiempo y la comida, y que aunque había estado tanto tiempo habían sido leves las penas, y que daba muchas gracias a Dios, que con su divina providencia la había sacado de su tierra y trayéndola por caminos tan dificultosos y barrancosos para que fuese cristiana y se salvase>> Dije que si las negras iban así al cielo. Dijo que como fuesen agradecidas y tuviesen atención a los beneficios y le diesen gracias por ellos las salvaba por su gran misericordia

III. NEGRITUD Y ESPIRITUALIDAD

Esta visión es muy particular, pues se ve claramente la forma en que Úrsula aboga por la figura de María Bran, menciona sus virtudes y rechaza las características que en general se le atribuían a aquellos que tenían piel oscura. En su escritura se homologa a sujetos de diferente jerarquía social, abriendo la posibilidad de …

Urzula de Jesus

La negritud como problemática social Para comenzar, nos gustaría precisar la categoría que usaremos para abordar nuestro objeto de estudio en vistas del análisis que desarrollaremos en las siguientes páginas. Para dar cuenta de la problemática en torno a la subordinación jerárquica a la que debió hacer frente Úrsula de Jesús, no optaremos por la …

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